
Cuando ya tienes memorizada y entendida la coreografía de una forma de Tai Chi Chuan, es decir, cuando ya tienes cierto dominio sobre los movimientos, es buen momento para bajar la velocidad, sí, un poco más, y usar estos 3 pasos en cada movimiento que ejecutas y en cada coreografía que practicas.
Paso 1: Pensar/imaginar
Antes de ejecutar un movimiento, vas a pensar en él, y lo vas a imaginar en tu mente.
Por ejemplo, vamos a pensar que estas en tu Punto Cero, y lo que sigue es la Apertura Aparente, entonces, estando en el Punto Cero, mentalmente nombras tu siguiente movimiento (Apertura Aparente), te imaginas haciéndolo y eso, nos lleva al siguiente paso.
Paso 2: Sentir el movimiento
Cuando te estas imaginando el movimiento que vas a ejecutar, siéntelo.
Sin mover un sólo músculo, sin cambiar de posición, trata de sentir, lo mejor que puedas, el movimiento que vas a ejecutar.
Paso 3: Muévete con suavidad y calma
Una vez que pensaste tu movimiento, lo imaginaste y lo sentiste claramente en el cuerpo, entonces, y sólo entonces, te mueves, con la mayor calma, gracia y suavidad de las que seas capaz en ese momento (porque esas tres cualidades, cambian a lo largo de la vida).
Estos 3 pasos, son parte de la esencia del Tai Ji, la idea es que la mente, la atención y el cuerpo sean uno sólo, y se muevan al unísono, con gracia, calma y suavidad, eso hace que el Tai Ji sea una profunda práctica de meditación en movimiento.
Y te da acceso a montones de beneficios sutiles: mejora de la concentración y la atención, reducción del estrés, más consciencia momento a momento, mayor oxigenación, aumento gradual y sostenido de la fuerza en tendones y ligamentos y una mejor circulación de la sangre. Por mencionar algunos.
Entonces, en tu siguiente entrenamiento, revisa en qué movimientos puedes poner en práctica estos principios, y hazlo. 🙂
Gracias por leer.
Hasta pronto.
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